1. Futuros y CFDs en una frase qué cambia de verdad
Si buscas operar con derivados y no quieres perderte en tecnicismos, la diferencia clave es la siguiente. Los futuros se negocian en mercados organizados con cámara de compensación, reglas claras y contratos estandarizados. Los CFDs se negocian contra tu bróker en un entorno OTC, con mayor flexibilidad en tamaños y mercados, pero con más variabilidad en costes y en la forma de cotizar. En la práctica, los futuros dan más transparencia en precio, riesgo y liquidación. Los CFDs ofrecen entrada fácil con tickets pequeños y una lista enorme de subyacentes, desde índices hasta acciones individuales.
En el día a día esto se traduce en tres impactos directos en tu resultado. Uno, cómo se forma el precio. En futuros tienes libro de órdenes y profundidad visible, lo que ayuda a medir el deslizamiento. En CFDs dependes de la cotización del bróker y de su relación con proveedores de liquidez. Dos, cómo se gestionan los márgenes. En futuros el intercambio ajusta tu cuenta a valor de mercado al cierre de cada sesión, lo que reduce riesgo de crédito. En CFDs el ajuste es interno al bróker y los requisitos pueden cambiar con rapidez. Tres, el coste financiero. En CFDs suele estar explicitado en forma de gasto diario si mantienes posiciones. En futuros el coste o beneficio se integra en la base contado futuro y en la curva de vencimientos.
Mi recomendación práctica si quieres una regla sencilla. Si valoras transparencia, estandarización y coste competitivo en instrumentos muy líquidos, los futuros tienen ventaja. Si priorizas empezar con poco capital, probar ideas en subyacentes menos líquidos o necesitas fracciones muy pequeñas, los CFDs pueden ser la puerta de entrada. El resto del artículo desglosa comisiones, regulación, liquidez, fiscalidad y vencimientos para que tengas un mapa claro.
2. Coste total comisiones swaps y coste financiero lo que de verdad afecta al P y L
El coste real no es solo la comisión por operar. Suma tres capas. Comisiones de ida y vuelta, diferencia entre compra y venta, y financiación o ajustes por mantener posiciones. En futuros la comisión es explícita por contrato más cánones del mercado y suele ser estable. La diferencia entre compra y venta depende de la liquidez del contrato. En CFDs la comisión puede ser cero en algunos subyacentes, pero la diferencia entre compra y venta suele ser mayor que en el contrato equivalente y, si mantienes posiciones, aparece el coste diario de financiación.
Un ejemplo orientativo simplificado para un índice muy líquido. Imagina que negocias un micro o mini futuro con comisión baja y diferencia entre compra y venta ajustada en horas activas. El coste por cada entrada y salida puede quedar muy por debajo del de un CFD equivalente cuando sumas todas las capas. En cambio, en una acción poco líquida el CFD puede permitir un tamaño pequeño con coste asumible, mientras que el futuro sobre esa acción puede ni siquiera existir o tener una diferencia entre compra y venta amplia.
Tabla rápida de lectura
| Elemento de coste | Futuros | CFDs |
|---|---|---|
| Comisión por operación | Fija por contrato, conocida | Puede ser fija o cero, depende del bróker |
| Diferencia compra venta | Suele ser ajustada en contratos líquidos | Varía por subyacente y por horario |
| Financiación al mantener | Integrada en la base y en el vencimiento | Cargo diario si mantienes posiciones largas o cortas |
| Otros | Cánones de mercado, datos en tiempo real | Posibles recargos en horarios ampliados |
Conclusión operativa. Si operas intradía o con horizontes cortos en mercados muy líquidos, los futuros tienden a ofrecer coste total más competitivo. Si operas subyacentes menos negociados o necesitas tamaños muy pequeños, el CFD puede resultar más flexible a costa de un coste total mayor cuando mantienes posiciones.
3. Regulación y riesgo de contraparte mercado centralizado frente a OTC
En futuros negocias en un mercado organizado con una cámara de compensación que se interpone entre compradores y vendedores. Esto reduce el riesgo de que la otra parte no cumpla. Además, las reglas de márgenes iniciales y de variación están definidas por el mercado. Ese marco aporta previsibilidad y disciplina. En CFDs negocias con tu bróker, que agrega precios a partir de proveedores de liquidez o de su propio libro. El riesgo de contraparte es con tu bróker. La protección depende de la regulación del país del bróker, de las salvaguardas de fondos y de su gestión del riesgo.
La liquidación diaria en futuros marca otra diferencia. Cada cierre se ajustan ganancias y pérdidas, lo que evita acumulación de desequilibrios. En CFDs el ajuste es continuo dentro del sistema del bróker, que puede modificar requisitos de margen en entornos de volatilidad. No es mejor ni peor por definición, pero sí menos homogéneo, lo que complica la comparación entre plataformas.
Si tu prioridad es minimizar incertidumbre operativa y de crédito, los futuros ganan puntos. Si priorizas tener acceso a más subyacentes bajo una misma cuenta y con umbrales de entrada bajos, los CFDs mantienen su atractivo. Lo importante es conocer el marco para no llevarte sorpresas.
4. Liquidez horquillas y ejecución impacto directo en el deslizamiento
La liquidez manda en el coste real de cada trade. En futuros sobre índices líderes, bonos del Tesoro o materias primas principales, la profundidad del libro y el volumen horario suelen dar diferencias entre compra y venta ajustadas y ejecución predecible. Puedes ver niveles de precio y estimar deslizamiento con cierta precisión. En CFDs no ves el libro centralizado. La oferta depende de la red del bróker y de su política de ejecución. En horarios fuera de mercado subyacente, la diferencia entre compra y venta puede ampliarse y el deslizamiento aumentar.
Consejo práctico. Decide tu instrumento en función del horario en que operas. Si operas cuando el subyacente está en plena sesión, los futuros tienden a ofrecer mejores condiciones. Si operas fuera de horas por flexibilidad personal, el CFD te dará acceso, pero asume que la diferencia entre compra y venta y el deslizamiento pueden crecer. Define límites, usa órdenes con control de precio y compara estadísticas de relleno de órdenes en tu bróker para elegir con datos.
5. Fiscalidad y dividendos diferencias que cambian el resultado neto
Aunque la fiscalidad final depende de tu país y de tu situación, hay patrones comunes que conviene tener presentes. En CFDs el tratamiento de dividendos en posiciones largas y cortas puede generar ajustes en cuenta. Esa mecánica impacta en el resultado real del trade y en su registro para impuestos. En futuros sobre índices o materias primas no hay dividendo directo. La expectativa de dividendos se refleja en la base entre contado y futuro, lo que simplifica los apuntes.
Otro matiz importante. En CFDs, los gastos de financiación diarios al mantener posiciones pueden no tener el mismo tratamiento que las plusvalías o minusvalías por precio, por lo que conviene separar ambos conceptos en tu control interno. En futuros, el ajuste diario por valoración simplifica la contabilidad de ganancias y pérdidas. Antes de elegir instrumento, valida estos puntos con tu asesor para evitar sorpresas y para estructurar un control de operaciones claro.
6. Vencimientos y rollover cómo no tropezar con la fecha
Los futuros vencen. Eso exige plan. Si mantienes una posición más allá del vencimiento, tendrás que cerrar y abrir en el siguiente contrato o elegir la entrega financiera si aplica. Esta gestión se conoce como rollover. Tiene coste, puede introducir diferencias entre compra y venta adicionales y requiere seguir el calendario del mercado. En CFDs no tienes vencimiento estricto en la mayoría de subyacentes, lo que evita el manejo del calendario. A cambio, si mantienes la posición, pagas o cobras financiación cada día y eso se acumula.
Cómo organizarte. Define tu horizonte antes de abrir. Si tu idea es de medio plazo y no quieres gestionar fechas, el CFD simplifica la operativa a costa del coste de financiación. Si tu idea es táctica o intradía, el futuro te evita ese cargo diario y, en mercados líquidos, compensa la gestión del calendario con mejor coste por trade. Una buena práctica es revisar el volumen del próximo vencimiento para no llegar tarde y rodar cuando el contrato siguiente ya concentra liquidez.
7. Cuándo conviene cada uno árbol de decisión por perfil y mercado
Guía rápida
| Perfil y objetivo | Mejor encaje | Por qué |
|---|---|---|
| Intradía en índices muy líquidos | Futuros | Coste total bajo, ejecución consistente, libro visible |
| Cobertura de cartera de acciones grandes | Futuros sobre índice | Estandarización y neutralidad operativa |
| Posiciones pequeñas en acciones menos líquidas | CFDs | Tamaño fraccionado y acceso amplio |
| Operativa fuera de horario principal | CFDs | Acceso continuo con la salvedad de mayores diferencias compra venta |
| Pruebas iniciales con poco capital | CFDs | Barrera de entrada baja |
| Enfoque en transparencia y reglas claras | Futuros | Cámara de compensación y normas homogéneas |
Regla final. Si el subyacente es muy líquido, operas en horario principal y cuidas el coste al céntimo, los futuros suelen ganar. Si tu prioridad es flexibilidad y acceso con tickets pequeños, los CFDs cumplen, con la condición de controlar el efecto de la financiación y de las diferencias compra venta.
Conclusión
Elegir futuros antes que CFDs tiene sentido cuando prima la transparencia, el coste total en mercados muy líquidos y la disciplina de un entorno organizado. Los CFDs siguen siendo útiles para entrar con poco capital, para operar subyacentes menos líquidos y para horarios extendidos. Define tu perfil, tu horizonte y tu mercado, y deja que estos puntos decidan por ti. Con una hoja de control de costes y un calendario claro, evitarás la mayoría de sorpresas.