1) Datos que necesitas antes de empezar
- Cuánto pones hoy (capital inicial).
- Tasa anual que esperas (porcentaje al año).
- Durante cuántos años vas a mantenerlo.
- Cada cuánto se suma el interés: anual, mensual o diario.
- ¿Harás aportaciones mensuales? (sí/no y cuánto).
Consejo: elige una sola frecuencia (anual o mensual) y no la mezcles por el camino.
2) Pasos para calcularlo (sin fórmulas)
- Elige la frecuencia: anual o mensual (si haces aportaciones cada mes, usa mensual).
- Introduce los datos en una calculadora de interés compuesto: capital inicial, tasa, años y aportaciones mensuales (si las hay).
- Compara escenarios cambiando solo una cosa cada vez:
- anual vs mensual,
- con aportaciones vs sin aportaciones,
- 5 años vs 10 años.
- Fíjate en dos números clave:
- Monto final (lo que tendrás al final),
- Intereses ganados (monto final – todo lo que has puesto).
- Valida con otra calculadora o una hoja de cálculo (Excel/Google Sheets) para evitar redondeos raros.
3) Ejemplos paso a paso (con números, sin fórmulas)
Ejemplo A — sin aportaciones
- Pones 1.000 €, a 10% anual, durante 5 años.
- Año a año (anual):
- Año 1: 1.000 → 1.100
- Año 2: 1.100 → 1.210
- Año 3: 1.210 → 1.331
- Año 4: 1.331 → 1.464
- Año 5: 1.464 → ≈ 1.611 €
- Mensual (misma tasa) da un poco más: ≈ 1.645 €.
- Diario añade un extra mínimo: ≈ 1.649 €.
Qué te llevas: a igual tasa, más frecuencia = un pelín más de dinero, y el efecto se nota con los años.
Ejemplo B — con aportaciones mensuales
- Empiezas con 1.000 €, añades 100 €/mes, a 10% anual, durante 5 años (frecuencia mensual).
- Resultado típico en calculadora: ≈ 9.385 € al final.
- De tu bolsillo van 1.000 + (100 × 60) = 7.000 €.
Intereses ganados aproximados: ≈ 2.385 €.
Qué te llevas: las aportaciones periódicas son el acelerador. Con constancia, el salto es grande incluso en plazos medios.
4) Cómo “sacar” tiempo, tasa o capital sin liarte
- ¿Cuánto tiempo necesito para llegar a X?
Fija capital, tasa y aportaciones en la calculadora, y mueve “años” hasta alcanzar la cifra objetivo. - ¿Qué tasa necesito?
Fija capital, años y aportaciones; sube o baja la tasa hasta que el resultado cuadre. - ¿Cuánto debo poner hoy?
Decide el objetivo, la tasa y los años; ajusta el capital inicial hasta que el total coincida.
Truco útil: si quieres precisión fina, en Excel/Sheets existen FV (valor futuro), NPER (nº de periodos), RATE (tasa) y PMT (aportación). No hace falta dominarlas para entenderlo.

5) Errores frecuentes (y cómo evitarlos)
Mezclar anual y mensual sin avisar.
Solución: si eliges mensual, mantén todo en mensual dentro de la herramienta.
- Comparar productos sin traducir “la letra pequeña”.
Solución: compara siempre usando la misma frecuencia y pide la tasa efectiva anual. - Olvidar comisiones, impuestos e inflación.
Solución: mira el neto (monto final – costes/impuestos) y piensa en poder adquisitivo. - No aclarar si aportas al inicio o al final del mes.
Solución: si es al inicio, el resultado sube un poco; selecciona esa opción. - Redondear demasiado pronto.
Solución: valida con otra calculadora y redondea al final.
6) Herramientas para comprobar tus números
- Calculadoras de interés compuesto: introduce capital, tasa, años, frecuencia y aportaciones.
- Hojas de cálculo (Excel o Google Sheets):
- Ver evolución mes a mes con una tabla sencilla.
- O usar funciones FV/NPER/RATE/PMT para calcular de forma directa.
Conclusión
Quédate con el trío ganador: tiempo + constancia + aportaciones. Prueba dos o tres escenarios y quédate con el que puedas mantener sin agobios.